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 MATER DOLOROSA EN LAS MEDALLAS DEVOCIONALES DE LOS SIGLOS XVI AL XX

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tesayma
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Fecha de inscripción : 09/01/2009

MensajeTema: MATER DOLOROSA EN LAS MEDALLAS DEVOCIONALES DE LOS SIGLOS XVI AL XX   Jue Abr 06 2017, 01:34

MATER DOLOROSA EN LAS MEDALLAS DEVOCIONALES

DE LOS  SIGLOS  XVI  AL  XX


Teresa Aymamí Aymemí y Equipo CyM*



Introducción


El misterio de la participación de la Virgen como madre Dolorosa en la pasión y muerte de su Hijo, es posiblemente el suceso evangélico que ha hallado mayor difusión en la religiosidad popular. Entre los títulos soteriológicos de la Virgen referidos directamente a los Misterios de su vida vinculados a los de Cristo Salvador, se encuentra el de VIRGO DOLOROSA1, que ilustra la creencia de muchos autores en la consideración de María como madre Corredentora2.

Fig. 1.- Tipos Iconográficos de la Virgen, según L. Réau


Bajo el título de Virgo Dolorosa, se agrupan las advocaciones de Virgen de la Piedad  y de Virgen de los Dolores, más conocida por la Virgen de los Siete Dolores3, devoción particularmente difundida por la Orden de los Siervos de María (O.S.M.) o Servitas, surgida en Florencia en el siglo XIII. En el arte plástico, la Virgo Dolorosa aparece como figura devocional aislada después de la Crucifixión "cuando todo está ya consumado y la historia se convierte en éxtasis y liturgia"4.


Virgen de la Piedad



Fig. 2.- Medallas  Virgen de la Piedad. S. XVI (1575) – inicios S. XVII (CyM)

El grupo de la Virgen de la Piedad, se compone estrictamente de dos personajes: María y su Hijo desclavado de la cruz, cuyo cuerpo sin vida  sostiene  sobre sus rodillas, sumergida en un profundo dolor. En algunos casos la Virgen eleva al cielo los ojos llenos de lágrimas, otras veces los baja sobre su Hijo, y el gesto de su mano parece decir ”he aquí lo que los hombres han hecho de Él" 5.
El modelo iconográfico de la Virgen de la Piedad, es fruto de la piedad popular y de la literatura mística de la Baja Edad Media. En las Meditaciones del Pseudo Buenaventura, las Efusiones del beato Enrique de Berg y las Revelaciones de santa Brígida, se leen las descripciones del Cristo muerto sobre las rodillas de su  Madre. Una de las primeras representaciones plásticas tiene lugar en 1330 en Alemania, realizada por un artista anónimo para un convento femenino.

La Piedad como grupo escultórico no aparece en Francia e Italia hasta finales del siglo XV propagándose a inicios del siglo XVI en varios lugares, en tanto que en España existen ya ejemplares en el siglo XIV6. El tema, sin referencia en los Evangelios, recibe el nombre de Pietà  en italiano y Vesperbilder en alemán, que fue creada alrededor del místico alemán Enrique Susón O.P. y de las místicas dominicanas del valle del Rhin7, si bien ya venía precedido por una abundante creación poética8 llena de “dolorido lirismo“, que culminó con la secuencia - himno o tropo- del Stabat Mater del siglo XIII. Himno atribuido al papa Inocencio III y al franciscano Jacopone da Todi (1236-c.1306), que la liturgia sigue cantando en las dos festividades de la Virgen de los Dolores, la del Viernes de Pasión y la actual del 15 de Septiembre.

Estaba la Madre dolorosa / junto a la Cruz lacrimosa/
de la que pendía su Hijo// Su alma gimiente/ contrista y doliente/
atravesada por una espada.


Stabat Mater dolorosa/ Iuxta crucem lacrimosa/
dum pendebat filius// Cuius animam gementem/ contristatam et dolentem/
pertransivit gladius.

En 1482 Sixto IV compuso e hizo insertar en el Misal romano con el título de "Nuestra Señora de la Piedad", una misa centrada en el acontecimiento salvífico de María al pie de la cruz9, difundiéndose en Occidente más tarde  con otros nombres y en distintas fechas.


Virgen de los Dolores



Fig.3.- Medallas Virgen de los Siete Dolores.  S. XVI (1575) – inicios S. XVII (CyM)

Después del Enterramiento de Cristo, la Virgen queda sola con su dolor. La representación de la Virgen sola, sin su Hijo difunto, con una o siete espadas, es propiamente la Virgen de los Dolores. El origen de esta representación se halla en la profecía de Simeón (Luc 2: 34-35) “Una espada atravesará tu alma”. Recuerda el episodio de la subida al templo de José y María, para presentar allí a Jesús, a los cuarenta días de su nacimiento. La espada símbolo del camino doloroso de María, será asumida en la tradición posterior como signo plástico de los dolores sufridos por la madre del Redentor y representada en forma de siete puñales clavados en el corazón de María10. La primera referencia sobre la aparición de la fiesta litúrgica del dolor de María tuvo lugar en 1423 por un decreto del concilio provincial de Colonia, que instituyó la “Commemoratio angustiae et doloribus Beatae Mariae Virginis”. La celebración de la “La Missa de septem doloribus B.M.V.”, les fue concedida a los Siervos de María en 1668, con la facultad de celebrarla el tercer domingo de septiembre. La misma, con ligeras modificaciones se recoge en el Misal de San Pio V.  La fiesta del Viernes de pasión les fue concedida bajo el pontificado de Benedicto XIII el 18 de agosto de 1714, con extensión a toda la iglesia latina el 22 de abril de 1727. Años más tarde, el Papa Pio VII, el 18 de septiembre de 1814,  extendió al tercer domingo de septiembre la fiesta de los Siete Dolores, que ya venían celebrando los servitas. Finalmente el Papa Pio X, fijo la fiesta el 15 de septiembre.

Inicialmente fueron cinco los dolores de María venerados, pasando a finales del siglo XV a siete, correspondientes a las siete alegrías de la Virgen, sin unanimidad en cuánto a los pasajes de la vida de Cristo y de la Virgen a que hacían relación los dolores de María, se representaban simultáneamente cinco grupos diferentes11. Es precisamente en este período cuando aparecen las siete espadas, no clavadas sino colocadas al fondo de la composición, combinadas con la cruz y otros instrumentos de la Pasión.

La primera representación de la Virgen de los Siete Dolores, posiblemente se deba a Albrecht Dürer (Nuremberg 1471-1528), con su Retablo de los Siete Dolores , c. 1500 comisionado por Federico III de Sajonia en 1496. La tabla central de reducidas dimensiones es obra del autor y representa a la  Mater Dolorosa estante con una espada clavada en su corazón, mientras que las siete perimetrales con las escenas de los Siete Dolores de la Virgen, tres relacionados con la infancia de Jesús y cuatro con la Pasión de Cristo, a saber: Circuncisión o Profecía de Simeón, Huida a  Egipto, Jesús perdido en el templo, María encuentra a su Hijo en el camino del Calvario, Jesús es clavado en la cruz, Crucifixión, y Descendimiento de la  cruz, podrían ser obra del taller12. Otros autores señalan como primera representación,  la Virgen de los Siete Dolores atribuida a Adriaen Isenbrandt (Brujas, 1480-1581), realizada alrededor de 1528-1535. El díptico fue comisionado por Bárbara le Maire viuda del alcalde de Brujas, Joris Van de Velde, como muestra de la devoción de toda la familia por los sufrimientos de María13. El artista representó una imagen entronizada de María con la  cabeza inclinada, afligida, en actitud de profunda meditación y con los dedos de las manos entrecruzados en señal de gran angustia. Toda ella envuelta en sendas escenas de  los misterios de dolor. La devoción por el sufrimiento de María era todavía muy alta, sobre todo en Flandes en los siglos XV y XVI como lo demuestra la existencia de las Hermandades de Nuestra Señora de los Siete Dolores. La obra alcanzó un gran éxito por el  impacto que ejerció sobre la piedad popular.



Fig. 4.- Albrecht Dürer. Retablo de los Siete Dolores , c. 1500 (recomposición) / Adriaen Isenbrandt. Virgen de los Siete Dolores, c.1528-1535.

En España existe desde antiguo una gran devoción a los dolores de María. La representación iconográfica de los distintos pasajes de María en la Pasión de su Hijo reciben distintos nombres: Virgen de los Dolores, La Dolorosa, Virgen de las Angustias, Virgen de la Amargura, Virgen de la Piedad, Virgen del Mayor Dolor, Virgen de la Quinta Angustia, Virgen al Pie de la Cruz, Virgen de la Soledad14. Otros nombres hacen referencia al lugar en dónde se encuentran y no propiamente a los dolores de la Virgen. Los nombres pasionistas de la Virgen surgidos en torno al culto a la Virgen de los Dolores, incluyen además de la Piedad y la Virgen de las Angustias,  los nombres de la Virgen de la Compasión y el de la Virgen del Pasmo. En tanto que en Italia, recibió los nombres de Mater Dolorosa  (en latín) o Dolorosa, Vergine Addolorata, María dei Sette Dolori, María Desolata, Beata Vergine del Pianto, Maria delle Lacrime o del Pianto, Maria della Pietà  y Beata Maria Virgo Perdolens, entre otras.



______________________________

* Equipo CyM : Javier Valcárcel, Juan Marín, Julián Dorado, Victoriano García, Vicente Amador y Teresa Aymamí.

Especial agradecimiento a todos los coleccionistas-usuarios por hacernos partícipes de sus medallas: agripa, alpaca, ambar, avelino, busqueitor, carmelo, centauro, chango, conubaria, corsini, corsodinazione, eryx, fofo, forner, fsainzvarona, gilda, gradivo, hugo, insvlano, Itálico, javieron, javierS, julius, kabala, kaelia, manuoli, mussio, nerva, okala, pep, pesulano, pondus, prim, rgude, seiseno, soliferrum, sonakay, tesayma,  entre otros


1 VESGA CUEVAS, Juan (s.m). Las Advocaciones de las Imágenes Marianas veneradas en España.Zaragoza. 1988, pp.140-146
2REVILLA, F. Diccionario de Iconografía y Simbología. Ed. Cátedra, 2007, p. 212., Cfr. Miravalle, M: El título Mariano «Corredentora», se refiere a la participación totalmente particular de María en la obra de nuestra redención llevada a cabo por Jesucristo. El prefijo «co» viene de la palabra del Latín «cum» que significa «con» y «no igual a». Cfr. El término aparece por vez primera en el Acta Apostolicae Sedis, como respuesta a una petición hecha por el padre Giuseppe M. Lucchesi, Superior General de los Servitas (1907-1913), en la que solicitaba la elevación del rango de la fiesta de los Siete Dolores de nuestra Señora, a una doble de segunda clase para toda la Iglesia. Al acceder a la petición, La Sagrada Congregación de los Ritos expresó el deseo de que con ello "se incremente el culto a la Madre Dolorosa, y se intensifique la piedad y agradecimiento de los fieles hacia la misericordiosa Corredentora de la raza humana.
[/i]
3RÉAU, Louis. Iconografía del arte cristiano. Iconografía de la Biblia. Nuevo testamento. Ed. del Serbal,Barcelona. 1996. Tomo 1, Vol. 2, p. 81
4TRENS, Manuel., María. Iconografía de la Virgen en el Arte Español, Ed. Plus Ultra, Madrid, 1946, p. 204

5MÀLE, Emile. El arte religioso de la Contrarreforma. Ed. Encuentro. Madrid, 2001 , p. 261
6TRENS Manuel. Ibídem, p. 208
7TRENS Manuel., Íbidem,  p. 207.

8 Cf. DE LA CAMPA CARMONA, Ramón, La Devoción a María Dolorosa en la Iglesia. Origen y fundamento de la devoción a los dolores de María. Ceremonia y Rúbrica de la Iglesia Española, 2009.
9 FIORES, Stefano de,  MEO, Salvatore y TOURON, Eliseo. Nuevo Diccionario de Mariología (ed. española adaptada). San Pablo. Madrid, 1993, p. 639

10 Ibídem p. 633
11TRENS Manuel, Op. Cit. p. 225.
12WIKIPEDIA. Polittico dei Sette Dolori. http://it.wikipedia.org/wiki/Polittico_dei_Sette_Dolori  (última visita 30.08.2014)
13 Cf. VAN DE VELDE, Carl. Madonna der Zeven Smarten. Openbaar Kunstbezit Vlaanderen, 1964, pp. 10a -10b. Recurso electrónico http://www.tento.be/OKV-artikel/adriaan-isenbrandt-madonna-der-
zeven-smarten   (última visita, 28.08.2014)

14VESGA CUEVAS, Juan, op. Cit., p.244
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MensajeTema: Re: MATER DOLOROSA EN LAS MEDALLAS DEVOCIONALES DE LOS SIGLOS XVI AL XX   Dom Abr 09 2017, 18:21

2.- CORONA  DE LA DOLOROSA




Fig.5.- Medallas intermedias Corona de la Dolorosa. Col.CyM-Insvlano, siglo XVII-XVIII. (by J. MaríN 2014)
I Profecía de Simeón - II Huida a Egipto - III El Niño perdido en el templo -
IV Jesús camino al Calvario - V Jesús muere en la cruz -
VI María recibe el cuerpo de Jesús al ser bajado de la cruz - VII Jesús en el Sepulcro
Mater Dolorosa siete espadas


Los principales propagadores del culto a Ntra. Sra. de la Piedad y muy especialmente la devoción a los Siete Dolores de la Beata Virgen María, fueron los Siervos de María, a través del rezo de la Corona de la Dolorosa,  la Via Matris y la Hora de la Soledad.

La Corona de la Dolorosa tambien llamada Coronilla Servita de los Siete Dolores de María, forma parte del grupo de coronas de rosario mariano que surgen  de la piedad  a la Santísima Virgen, como rezo de confraternidad y público ejercicio espiritual. La más antigua y destacada es la "Corona de rosas" o Santo Rosario vinculada a Santo Domingo de Guzmán, que conmemoraba los quince  misterios gozosos, dolorosos y  gloriosos, a los que en el año 2002 el Papa Juan Pablo II introdujo los luminosos. Por su parte, la Corona franciscana de los Siete Gozos de la Virgen surgida en el s. XV, celebra las siete principales alegrías de la Virgen  durante los 72 años que según la tradición vivió. Algo más tardía, la Corona septem dolorum beatæ, Mariæ Virginis, se sitúa en los inicios del siglo XVII, dentro de la renovada piedad post-tridentina y de la popularización del culto a la Dolorosa de las siete espadas, como complemento de la Pasión de Cristo, entre las clases populares.

En 1590 el Padre Lelio Baglioni, vicario general de la Orden, atenuando la Regla de la Tercera-Orden Servita, permitió a los terciarios prescindir del hábito servita completo y en su lugar portar solo un escapulario reducido, denominado abbitino, como insignia.
En 1598 el Padre Arcángel M. Ballotini con la autorización del Padre General, A. Montarsi, estableció por primera vez  la Cofradía de Nuestra Señora de los Siete Dolores  dirigida a cualquier estamento social, en contraposición a las de los Terciarios de la Orden Servita que florecieron en Flandes en 1496 creadas para las élites y que no poseían el pequeño escapulario. Finalmente ambas fueron incorporadas a la Orden de los Servitas por un breve del Papa Pablo V en 1607. Desde 1637 la Orden Servita había designado a dos Padres  para fijar una fórmula definitiva para el rezo. Finalmente fue aprobada el 19 de mayo de 1646 por el Capítulo General y confirmada seis años más tarde por el Capítulo General siguiente, imprimiéndose en Milán15. En 1674, por un Decreto del Capítulo Provincial de Roma, les fue prescrito a todos los religiosos servitas:”llevar a la cintura la corona de los Siete Dolores de la Bienaventurada Virgen, con sus medallas”16.

El 26 de febrero de 1724, el  Papa Benedicto XIII, en su Breve especial: Redemptoris nostri, concedió numerosas indulgencias a los Cofrades que lleven el Santo Escapulario de los siete dolores y a todos los fieles que arrepentidos y confesados rezaran la Corona de  la Dolorosa, quedando finalmente descrita como:  

" Corona compuesta por los siete enunciados de los dolores con siete septenarios del saludo Angélico (Ave María), y siete Oraciones Dominicales (Padre Nuestro), con una serie de otras tres Ave Marías, en honor de la Beata Virgen María"17.

"Para ganar las indulgencias, las Coronas de la Dolorosa, deben ser bendecidas por los Superiores de los conventos de la Orden de los Servitas o por algún religioso de la misma Orden debidamente autorizado para vender o prestar dichas Coronas bendecidas, o de otro modo cesan las indulgencias. Según la disposición del sobredicho Breve, así como el del Papa Alejandro VII expedido en Roma el 7 de febrero de 1657"18.

El Pontífice Clemente XII, en su Bula del 9 de diciembre de 1734, confirmó y añadió otras indulgencias, aplicándolas a las almas de los difuntos.


2.1.- Medallas: Morfología y materiales

En la Corona de la Dolorosa, las cuentas destinadas a las siete Oraciones Dominicales (Padre Nuestro), se hallan sustituidas por medallas, que denominamos "medallas intermedias" , mayoritariamente de morfología oval, con dos asas en sus extremos que se unen en ambos extremos a sendas cadenas provistas de siete cuentas para el rezo de siete Ave Marías en cada dolor, con un total de 49 cuentas. La unión o cierre de la corona, puede estar formada por una malla o bien por las letras MA entrelazadas, como símbolo del dulce nombre de María. De ella penden tres cuentas  para rezar otras tres Aves Marias. A modo de remate terminal de la corona, se colocaba una medalla, de dimensiones mayores, provista de una sola asa, con representaciones relativas a la Orden de los Siervos de María, que estudiaremos más adelante.

Las medallas de los siglos XVII-XVIII son de bronce, presentan  un listel con gráfila de puntos y poseen dos asas perpendiculares al campo de la medalla. Las medallas del siglo XIX son de latón sobredorado, mientras que el aluminio se empleó en medallas  de finales del siglo XIX y principios del XX. Las asas son coplanares. La plata como material noble se usó en todas las épocas.

Las dimensiones de las medallas intermedias de los siglos XVII-XVIII, sin contar el asa, oscilan entre 17 x 14 mmm y 20 x 16,5 mm.

Muchas medallas se rompían por el orificio del enganche del asa. Con el fin de reutilizarlas, solían  limarse para transformarlas en medallas devocionales de una sola asa, siempre que ello fuera posible, razón por la cual hay que observarlas detenidamente y catalogarlas como medallas intermedias de corona servita.


Fig.6.- Estudio comparativo medallas intermedias. De izquierda a derecha: Medalla siglo XVIII con dos asas perpendiculares, Col. CyM-Julius. Medallas siglo XVIII con  asa inferior limada, otra con asa superior limada y la tercera sin ambas asas, Col. CyM-Centauro.  Medalla siglo XIX, en plata, con asas coplanares, Col. CyM-Pondus


2.2.- Medallas: Tipologías iconográficas

El rezo de la Corona de la Dolorosa, comprende la meditación de los siete dolores de la Virgen, tres relativos a la infancia de Jesús y otros cuatro pertenecientes  a su Pasión. Incluye la recitación de un Padre Nuestro y siete Ave Marias por cada dolor y tres Ave Marias al final de la Corona en "memoria de las lágrimas que lloraron los purísimos ojos de la Virgen, en la Vida, Pasión y Muerte de su Hijo[/i].

Primer dolor de María Santísima: María acoge en la fe la Profecía de Simeón (Lc 2,34-35)


Fig. 7.- Primer dolor: Presentación de Jesús en el Templo. Medalla siglo XVII-XVIII, Col. CyM-Pablete - Medalla siglo XIX, Col. CyM-Pondus.

La escena se sitúa en el interior del Templo construido por Salomón en Jerusalén. La Virgen estante, entrega a su Hijo -con aureola radiante-  al anciano sacerdote Simeón, con hábitos pontificios y actitud solemne. Detrás de María se halla San José. En un segundo plano a la derecha de la composición, la figura de la profetisa Ana, que vivía en el Templo, en actitud orante.

"Después de haber reconocido en Jesús la "luz para alumbrar a las naciones" (Lc 2, 32), Simeón anuncia a María la gran prueba a la que está llamado el Mesías y le revela su participación en ese destino doloroso.[...] inspirado por el Espíritu Santo, le anuncia: Este está puesto para caída y elevación de muchos en Israel, y para ser señal de contradicción -¡y a ti misma una espada te atravesará el alma!- a fin de que queden al descubierto las intenciones de muchos corazones" (Lc 2, 34-35)"19


Segundo dolor de María  Santísima: María huye a Egipto con José para salvar a Jesús de la persecución de Herodes.  (Mt 2, 13-14)


Fig. 8.- Segundo dolor: Huida a Egipto con Jesús y José. Medalla sigloXVII-XVIII, Col. CyM-FSV / Medallas siglo XIX, Col. CyM-Pondus.

La escena, representada en el anverso de la medalla, se sitúa en el desierto de Sinaí, durante la huída de la Sagrada Familia a Egipto desde Belén y posterior regreso a Nazaret. La Virgen con gran halo radiante con el Niño en sus brazos, a lomos del asno que le había llevado a Belén, acompañados a pie por San José con cayado y halo circular. En el paisaje una palmera datilera que ofreció alimento.

"Cuando ya se habían ido (los Reyes Magos), un ángel del Señor se le apareció en sueños a José y le dijo: «Levántate, toma al niño y a su madre, y huye a Egipto. Quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo». (Mateo 2: 13)


Tercer dolor de María Santísima: María busca con José a Jesús perdido en Jerusalén. (Lc 2, 42-43)


Fig. 9.- El Niño Jesús perdido en el Templo. Medalla siglo XVII-XVIII, Col.CyM-Insvlano / Medalla siglo XIX, Col. CyM-Tesayma.

La escena se sitúa en el interior del Templo de Jerusalén. El Niño Dios sedente, debatiendo con los doctores de la ley, representados por las dos figuras estantes y otra sedente en un plano inferior.

Sus padres iban todos los años a Jerusalén a la fiesta de la Pascua. Cuando tuvo doce años, subieron ellos como de costumbre a la fiesta y, al volverse, pasados los días, el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin saberlo sus padres...
Y sucedió que al cabo de tres días, le encontraron en el Templo sentado en medio de los maestros, escuchándoles y preguntándoles; todos los que le oían, estaban estupefactos por su inteligencia y sus respuestas»
(Lc 2, 41-47)


Cuarto dolor de María Santísima: María se encuentra con su Hijo Jesús camino del Calvario. (Lc 23, 27) y Evangelio apócrifo de Nicodemo.

Fig. 10.- Cristo con la Cruz a cuestas. Medalla siglo XVII-XVIII, Col.CyM-FSV / Medalla siglo XIX, Col. CyM-Tesayma

Jesús llevando la Cruz en medio de una multitud por el camino empinado que lleva al monte Calvario o Gólgota. En la medalla, Cristo con amplio halo radiante, de perfil a derecha, genuflexo bajo el peso de la Cruz.

" Y le seguía una gran multitud del pueblo, y de mujeres que lloraban y hacían lamentación por él" (Lc 23.25). Los Evangelios apócrifos señalan que:"La Virgen conducida y sostenida por el apóstol Juan, se detuvo ante el paso del cortejo y al ver a su Hijo doblegado bajo la carga de la cruz, se desmayó. Esta escena, a veces se denomina Spassimo della Vergine20.


Quinto dolor de María Santísima: María asiste a la Crucifixión y Muerte de Jesús  (Jn 19, 25-27)



Fig. 11.- La Crucifixión. Medalla siglo XVII-XVIII, Col. CyM-Insvlano / Medalla siglo XIX, Col. CyM-Tesayma

Escena de la Crucifixión de Jesús con la Virgen y el discípulo San Juan Evangelista. La calavera a los pies de la Cruz se identifica con la de Adán y hace referencia al Gólgota y a la redención del pecado de Adán.

" Junto a la cruz de Jesús estaban su madre y la hermana de su madre, María de Cleofás, y María Magdalena. Jesús, viendo a su madre y junto a ella al discípulo a quien amaba, dice a su madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo». Luego dice al discípulo: «Ahí tienes a tu madre». Y desde aquella hora el discípulo la acogió en su casa."


Sexto dolor de María Santísima: María recibe en sus brazos a Jesús depuesto de la Cruz.  (Mc 15, 42-45)


Fig. 12.- Descendimiento de la Cruz. Medalla siglo XVII-XVIII, Col. CyM-Julius / Medalla siglo XIX, Col. CyM- Pondus

María recibe el cuerpo de su Hijo. Bajo la cruz, la Virgen María con Cristo muerto sobre su regazo, a modo de Piedad.


Séptimo dolor de María Santísima: María entrega al sepulcro el cuerpo de Jesús en espera de la Resurrección. (Mateo 27, 57-61; Marcos 15, 44-47; Lucas 23, 50-54; Juan 19, 38-42)


Fig. 13.- Entierro de Cristo. Medalla siglo XVII-XVIII, Col. CyM-Insvlano / Medalla siglo XIX  Col. CyM Tesayma

Cristo transportado y depositado en el sepulcro, envuelto en una sábana blanca, el sudario. José de Arimatea sosteniendo el cuerpo de Cristo por la espalda y Nicodemo por los pies, junto a otras tres figuras : María, San Juan Bautista y María Magdalena, o bien las Tres Marías.

Las mujeres que habían acompañado a Jesús desde Galilea siguieron a José para ver el sepulcro y cómo colocaban el cuerpo(Lucas 23, 55)

Fig. 14.- Coronilla servita con siete medallas romanas intermedias y una terminal, representando en el anverso a San Peregrino Laziozi y en el reverso la escena de la Virgen entregando el escapulario a San Felipe Benicio y a Santa Juliana Falconieri. Bronce, madera, siglo XVIII. Col. CyM-Conubaria

____________________
15  LÉPICIER,Aug M. MATER DOLOROSA.  Notes d'histoire de liturgie et d'iconographie sur le culte de Notre-Dame des Douleurs. Aux Editions Servites, 1948, p.247
16. Ibídem, p. 59
17 SINCERNY, M.M. Corona de la Dolorosa celebración de la compassio virginis. DocPlayer, Prot. 230/85. p.19
Recurso electrónico : http://docplayer.es/11126495-Corona-de-la-dolorosa-celebracion-de-la-compassio-virginis.html.
[/sup]
18 Septenari y corona dels Sept Dolors de Maria Santissima ab la Resumen delas Indulgencias concedidas a la Corona.Imp. y Llib. de Soler Germans, 1858. p. 4. Google Books
19 Catequesis del Papa, durante la audiencia del 18.12.1997
Recurso electrónico  http://www.catholic-church.org/iglesia/maria/textos/971218.htm

20 RÈAU, l. Iconografía de la Biblia. Nuevo Testamento, 1996, T.1, V.2, p. 483.
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MensajeTema: Re: MATER DOLOROSA EN LAS MEDALLAS DEVOCIONALES DE LOS SIGLOS XVI AL XX   Sáb Abr 15 2017, 00:25

2.3.- CATÁLOGO: Coronillas servitas de los Siete Dolores de María -Corona de la Dolorosa-.

2.3.01
Coronilla servita siglo XVIII
Madera. Bronce. L: 52 cm.
Siete medallas romanas intermedias y una terminal.
Anv.: Mater Salvatoris
Rev.: Salvator Mundi

Fig.15.- Corona de la Dolorosa. Col. CyM-Matteo69

2.3.02
Coronilla servita siglo XVIII
Madera. Bronce. L: 40 cm.
Seis medallas romanas intermedias y una medalla terminal.
Anv.: Mater Dolorosa Siete Espadas
Rev.: Siete Beatos Fundadores.
Leyenda: SEP. B. F. O. S. Exergo: ROMA
Observ.: La medalla intermedia del primer dolor
tiene una de las asas rota.

Fig.16.- Corona de la Dolorosa. Col. CyM- Insvlano

2.3.03
Coronilla servita siglo XVIII
Madera. Bronce. L: sin datos
Siete medallas romanas intermedias.


Fig. 17.- Corona de la Dolorosa. Col. CyM-Cub-his

2.3.04
Coronilla servita siglo XIX
Madera. Plata. L: 95 cm.
Siete medallas intermedias, medida/u.: 16,43 x 12,14 mm
Leyenda: MATER DOLOROSA ORA PRO NOBIS
María, medida:  30,13 x 20,77 mm
Medalla terminal, medida: 24,67 x 20,39 mm
Anv.: Mater Dolorosa Siete Espadas
Leyenda: MADRE DE LOS DOLORES ROGAD POR NOSOTROS.
Rev: Cristo crucificado con María Magdalena a los pies de la cruz.
Leyenda: MURIÓ PARA NOSOTROS

Fig. 18.- Corona de la Dolorosa. Col. CyM-Pondus

2.3.05
Coronilla servita siglo XIX
Madera. Latón. L: 44 cm.
Siete medallas intermedias, medida/u.: 18 x 15 mm
Leyenda: MATER DOLOROSA ORA PRO NOBIS
Medalla terminal, medida: 22x18 mm
Anv.: Mater Dolorosa Siete Espadas
Leyenda: MATER DOLOROSA ORA PRO NOBIS.
Rev: Cristo crucificado con María Magdalena a los pies de la cruz.
Leyenda: IL EST MORT POUR NOUS

Fig. 19.- Corona de los Dolores. Col. CyM-Tesayma
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tesayma
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MensajeTema: Re: MATER DOLOROSA EN LAS MEDALLAS DEVOCIONALES DE LOS SIGLOS XVI AL XX   Mar Abr 18 2017, 23:37

3.-  ICONOGRAFÍA DE LA MATER DOLOROSA EN LAS MEDALLAS DEVOCIONALES


Fig. 20.- Mater Dolorosa, S.XVIII. Col. CyM-Avelino

Según varios autores21, la confirmación y difusión de la devoción a los siete Dolores de María se debe a Juan de Coudenberghe, decano de  Saint-Gilles Abbenbroeck (Holanda),  párroco de San Pedro y San Pablo Reimerswal, y San-Salvador  de Brujas. Durante  la guerra civil que siguió a la muerte de María de Borgoña (1457-1482), hizo colocar en sus iglesias, unas imágenes de la Virgen con  inscripciónes referentes a los siete dolores, con el fin de conseguir la intercesión de" Aquella que tanto sufrió y en la que los sufrimientos se transformaron en gozo", supremo recurso del alma cristiana en la adversidad"[... ] Allí, en 1490,  se creó una cofradía o  hermandad de Nuestra Señora de los Dolores, favorecido por el duque de Borgoña, Felipe el Hermoso (1478-1506). El Papa Alejandro VI otorgó una primera aprobación, enriquecida con indulgencias, que el pontífice León X ratificó el 28 de abril de 1495. Otro hecho destacado fue la fundación en Brujas de un convento dedicado a la Virgen de los  siete Dolores, gracias a Margarita de Austria. Más tarde Coudenberghe fue secretario de Carlos V.  

Las imágenes que mandó pintar, reproducían sendos iconos de  las presuntas imágenes de S. Lucas que se veneraban en Roma durante todo el Medioevo. Una de ellas a imitación del icono de la Aracoeli del Campidoglio. Se trata de una hagiosoritissa  o también llamada "chalcopratissa" de la iglesia de Chalkoprateia de Constantinopla, caracterizada por presentar a María sin el Niño, vuelta ligeramente a derecha, con la mano derecha levantada por encima de la izquierda.22. Las otras dos eran del tipo Hodigitria como el icono de Santa María la Mayor. Si bien no representaban a la Mater Dolorosa, tenían añadidos unos versos en latín que celebraban los siete principales Dolores de la Virgen. Por aquel entonces solo se rezaba un Padre Nuestro y una Ave Maria por cada uno de los dolores evocados. Fueron numerosos  los peregrinos que visitaron aquellas iglesias, propagando la "nueva" devoción.

Otros medios como los Libros de las horas, con miniaturas pintadas, más luego con la aparición de la imprenta, las estampas xilográficas sueltas, al igual que otros libros de Rezos  como "Quodlibetica decisio perpulchra et deuota de septem doloribus xp̃ifere virginis marie ac conmuni ..." escrito por el dominico Michael Franciscus de Insulis, edición impresa23 ca. 1496, cuyo frontispicio mostramos, fue consolidando  la devoción. En 1500, existían cofradias en toda Holanda, Bélgica, Alemania y Francia.

3.1.- Notas  sobre la evolución iconográfica de la figura Mater Dolorosa en las estampas.

Dentro del grupo de los incunables tipográficos, se muestra  una xilografia de la Virgen de los Siete Dolores, que adorna el frontispicio de Quodlibetica decisio perpulchra et deuota de septem doloribus xp̃ifere virginis marie ac conmuni ...", escrito por Michael Franciscus de Insulis y con xilografías de Tierry Martens (1496). La Virgen  sola, con la mano derecha extendida por encima de la izquierda-a modo del icono de AraCoeli y atravesado su corazón por un haz de siete espadas unidas. (cf. Fig. 21.a)

En algunos libros miniados del S.XVI, como en la lámina del flamenco  Simon Bening24, aparece la Virgen de los siete Dolores, sentada en el suelo - alegoría del monte Calvario (Jerusalén)-, con las siete espadas dispuestas a modo de mandorla que envuelve la figura central. Alrededor se sitúan las escenas de los siete dolores de la Virgen: Presentación de Jesús en el Templo, Huida a Egipto, el Niño perdido en el Templo, Camino del calvario, Crucifixión, Descendimiento y Entierro de Cristo. Puede observarse  que las espadas no atraviesan su pecho y se ha perdido el hieratismo bizantino al mostrar una  postura más humanizada en la representación de la Virgen. (cf. Fig. 21,b)

Por último, hemos escogido un grabado del manierista Hieronimus Wierix realizado ca. 1611, a partir de un dibujo de Martín de Vos, que entendemos sirvió de base para la iconografía de la Mater Dolorosa en las medallas devocionales del Barroco. Muestra a la Virgen de luto, sentada a los pies de la cruz, con siete espadas que le atraviesan el pecho, cuatro a la izquierda y tres a la derecha de la imagen. Casi en el último tercio del siglo XVII, viene modificada esta disposición, colocando solo tres a la izquierda y el resto a la derecha. Al fondo de la escena, una  vista de Jerusalén. (cf. Fig. 21, c)



Fig. 21.- Evolución iconográfica imagen Mater Dolorosa en las estampas.
a.-   Quotlibetica decisio perpulcra et devota Septem Doloribus christifere Virginis Mariae, xilografía de Tierry Martens, 1496
b.-Miniatura del Libro de Oración del cardenal Alberto de Brandeburgo por Simon Bening, 1525-1530.
c.- Hieronimus Wierix, 1611.


3.2.-  Evolución iconográfica de la figura Mater Dolorosa en las medallas del Barroco.

El Concilio de Trento (1545-1563), además de otras dos referencias marianas, en su sesión número veinticinco, del 3 y 4 de diciembre de 1563, bajo el pontificado de Pio IV, reafirmó la legitimidad del culto de las imágenes de " Cristo, de la Virgen Madre de Dios y de los otros santos".  Fue, por tanto, un gran impulso para el arte como medio de propaganda al servicio de la fe, con el fin de estimular la piedad y la devoción. Las medallas devocionales, aunque consideradas un arte menor, fueron un importante medio utlizado por la Orden de los Siervos de María, al igual que lo hicieron también otras Órdenes religiosas.

Para los Siervos de María, apunta Ermes Ronchi25: "María es venerada no sólo como persona histórica, como la joven de Nazaret que dió a luz Jesús, sino también como figura simbólica, icono o figura de la Iglesia y de la comunidad conventual, que escucha, cree, está llena de gracia y lleva a Cristo al mundo".

En los primeros tiempos, se representaba a la Virgen con el Niño en los brazos, del tipo "Majestad", sentada en un trono o sede de sabiduría (sedes sapientiae), imágenes que se colocaban en el altar de las Iglesias que los Siervos dedicaron a santa María. A partir del siglo XIV, se reafirma la representación humanizada de la Virgen en escenas cotidianas, como la Virgen de la Leche, que amamanta a su Hijo, traducción de la Virgo Lactans paleocristiana. Surgen nuevas advocaciones como la Virgen de la Misericordia, Virgen del Parto, Virgen de la Piedad, Virgen de la Ternura, Virgen con el Niño y varios Santos,  Anunciación ,una de las iconografías más representadas por los Siervos de María (María Annunziata) y finalmente la Virgen de la Humildad,26 cuya principal característica reside en el hecho de que María no se halla sentada en un trono, sino que o bien se sienta sobre un sencillo almohadón o bien sobre el suelo. Será precisamente esta última tipología la que prevalecerá en las medallas devocionales de la Virgen Dolorosa de las siete Espadas en la segunda mitad del siglo XVII.

La imagen de la Madonna con el Niño, tipología Maestà, aparece desde 1255 en  los sellos de los priores de los Siervos de María, tal como apunta fra Emanuele M. Cattarossi27, posteriomente se incluye en la parte inferior un fraile arrodillado, iconografía que se mantiene en otro sello  del segundo decenio del s. XVI, más tarde los sellos del prior general se limitan al escudo de los Siervos compuesto de las letras M y S, superadas por una corona con el lirio y siete flores".

En una medalla de finales del siglo XVI, dedicada al Beato Felipe Benicio, se incluye además de los atributos propios del santo, una imagen del escudo de los Siervos de María, de características similares al que aparece en la cubierta de la Bula Mare Magnum (1487), conservada en el Convento de la SS. Annunziata di Firenze28.  Muestra las letras M de María y S de Siervos, superadas por una corona y un lirio con tres flores, que debido a la falta de espacio en la medalla, se halla algo inclinado. Otras medallas de la primera mitad del s. XVII, muestran las letras Ƨ invertida y S flanqueando el sitial, banco o sedile en el que a modo de trono se halla la Virgen sentada sin el Niño, aunque con siete espadas,bien en mandorla, bien atravesándole el corazón.


Fig. 22.- Escudos Siervos de Maria
a.-   Ƨ invertida y S. Medalla Col.CyM Julius
b.- Detalle escudo Siervos de María.
c.- Medalla Beato Felipe Benicio Col. CyM-Corsini, ff. S.XVI


3.2.1.- Medallas: Tipologías iconográficas

Basicamente encontramos dos modelos, con variantes en cada una de ellas.

3.2.1.1.- Mater Dolorosa Siete Espadas en Majestad, sin el Hijo

3.2.1.2.- Mater Dolorosa Siete Espadas, de la "Humildad", sin el Hijo.




__________
21LEPICIER, A. o.cit. p. 48-52; SCHULER, Carol M. The seven Sorrows of the Virgin: popular culture and cultic imagery in pre-Reforming Europe.1992.  In: Simiolus Bd. 21 (1992) S. 5-28 . http://www.jstor.org/journal/siminethquarhist, entre otros.
22. JUNG INGLESSIS, E-M. Madonne Romane. Libreria Editrice Vaticana. Città del Vaticano, 2001. p.161
23 DELEN, A.J.J. Histoire de la Gravure dans les anciens Pays-Bas et dans les Provinces Belges ...Paris, F. de Nobele. Reimpression 1969, p. 102 y Planche XLIV n.2. El taller de Leeu, continuó con Adrien VanLiesveldt, que trabajó desde 1494 hasta 1500, prestó sus "tacos" de madera a Thierry Martens.
24 "Libro de Oración del cardenal Alberto de Brandeburgo" por Simon Bening. Gante, Brujas, obra realizada (ca. 1525-1530).  Fotografía: The J. Paul Getty Museum. http://www.getty.edu/art/collection/objects/3999/simon-bening-the-seven-sorrows-of-the-virgin-flemish-about-1525-1530/

25RONCHI,E. Iconografia Mariana dei Servi. In: VISENTIN, M.C., Splendore di Belleza. ed. Padova: Edizioni Messagero, p.35
26, Ibídem pp. 36-38.

27 CATTAROSSI, fra Emanuele M., Note sui sigilli dei Priori Generali dell' Ordine dei Servi di Maria, 2014. http://albatrosm.blogspot.com.es/2014/02/sigilli-dei-priori-generali-dellordine.html
28 CATTAROSSI, fra Emanuele M. Lo Stemma del "Mare Magnum" [Schede per l'iconografia dello Stemma OSM], 2014  http://albatrosm.blogspot.com.es/2014/06/lo-stemma-del-mare-magnum-schede-per.html
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